Devocional 13 de enero de 2026: «Dios Ve Tu Dolor, Su Consuelo Te Espera.»

Ahora puedes escuchar y compartir el devocional a través de YouTube!

whatsapp_channel

Cita bíblica:

Cerca está el Señor de los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. – Salmo 34:18

Reflexión:

En medio de nuestras tribulaciones, a menudo sentimos que nuestro dolor pasa desapercibido, como si gritáramos en un cuarto vacío donde nadie puede escucharnos. Sin embargo, la Palabra de Dios nos asegura lo contrario. El Señor no solo ve nuestro sufrimiento, sino que se acerca especialmente a nosotros cuando nuestro corazón está quebrantado. No es coincidencia que el salmista utilice la palabra «cerca», pues en los momentos de mayor oscuridad, Dios no se distancia; por el contrario, es precisamente entonces cuando Su presencia se intensifica, rodeándonos con un amor que puede parecer imperceptible pero que permanece inquebrantable.

La historia de Lea en Génesis nos revela esta verdad con profunda emotividad. Imagina su situación: despreciada por Jacob, quien amaba a su hermana Raquel, viviendo cada día con el dolor de no ser la elegida, de no ser amada como anhelaba. Cada mañana despertaba junto a un hombre cuyo corazón pertenecía a otra. Sin embargo, en Génesis 29:32 leemos: «Y Lea concibió y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: ‘El Señor ha mirado mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido'». En su soledad y rechazo, Dios la vio. Mientras Jacob miraba a Raquel, el Señor miraba a Lea, bendiciendo su vientre, honrándola con hijos, demostrándole que aunque un hombre la ignoraba, el Creador del universo la atesoraba.

Si nos detenemos a reflexionar, ¿Cuántas veces hemos estado como Lea? Sintiendo que nadie percibe nuestro dolor, que nuestras lágrimas caen sin testigos. Pero el Señor, en su infinita misericordia, siempre nos ve. Cada situación de sufrimiento está bajo Su mirada compasiva. Si observamos atentamente nuestra vida, descubriremos innumerables momentos donde Dios ha dejado regalos de consuelo, pequeñas bendiciones que revelan Su preocupación y amor por nosotros, tal como lo declara el Salmo 34:18. 

La lección más hermosa que podemos extraer de esta verdad es que Dios no solo percibe nuestro sufrimiento, sino que lo considera digno de Su atención. Cuando el mundo nos ignora o minimiza nuestro dolor, el Rey del universo se inclina para escuchar nuestros suspiros. No existe angustia tan pequeña que escape a Su atención, ni pena tan grande que supere Su capacidad para consolar. Nuestras lágrimas son tan preciosas para Él que las guarda en Su redoma, como nos recuerda el Salmo 56:8. El consuelo divino no siempre llega como esperamos, pero siempre llega en el momento perfecto, tejiendo nuestra historia de dolor en un tapiz de redención que solo la eternidad revelará completamente.

Tarea de Dia: Hoy te invito a una tarea sencilla pero poderosa: toma un papel y anota tres momentos específicos donde, en medio de tu dolor, puedas reconocer que Dios te dio una señal de Su presencia y cuidado.

Oremos juntos:

Padre celestial, te agradezco porque mientras el mundo puede ignorar mi dolor, Tú lo percibes claramente. Gracias porque, como con Lea, Tus ojos de amor se posan sobre mí cuando me siento rechazado o invisible. Ayúdame a reconocer Tu presencia en medio de mi sufrimiento y a descubrir los regalos de Tu consuelo que has colocado a mi alrededor. Permite que mi corazón quebrantado sea sanado por Tu cercanía y que, como el salmista, pueda testificar que estás cerca de los quebrantados. En los momentos donde el dolor nubla mi visión, dame ojos para ver Tu mano obrando en mi vida. En el precioso nombre de Jesús, amén.

Video relacionado:

Jesús Adrián Romero – Se Quedó Conmigo (Video Oficial)

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa cookies para una mejor experiencia del usuario.    Más información
Privacidad
Secured By miniOrange