Escucha y comparte el devocional
Cita bíblica:
“Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos”. — Salmo 73:17, RVR1960.
Reflexión:
Hay domingos en los que levantarse para ir a la iglesia cuesta más de lo que alguien imagina. No siempre es falta de interés. A veces es cansancio, tristeza o una batalla que nadie conoce. Otras veces pensamos: “Cuando esté mejor, volveré”.
Pero ¿y si en medio de ese dolor necesitas escuchar la Palabra, recibir un abrazo y permitir que alguien ore contigo?
Podemos llenar nuestra agenda de actividades y seguir sintiendo un vacío por dentro. Podemos distraernos durante horas y descubrir, al llegar la noche, que la tristeza continúa allí. El alma también necesita cuidado. Necesita detenerse, escuchar a Dios y recordar que no tiene que cargar sola con todo.
Asaf, el autor del Salmo 73, conoció esa lucha. Al observar la prosperidad de quienes obraban mal, se sintió confundido y llegó a cuestionar el valor de vivir con un corazón limpio. Sus preguntas lo desgastaban, hasta que entró en el santuario de Dios y pudo mirar su realidad desde otra perspectiva. Allí reconoció que, aun cuando sus fuerzas fallaran, Dios seguía siendo su sostén.
Quizá hoy tú también llegues a la iglesia con preguntas. Quizá cantes con un nudo en la garganta o escuches la predicación mientras intentas contener las lágrimas. No tienes que fingir que estás bien. Puedes acercarte a Dios con tu cansancio, con tus dudas y con esa oración que apenas logras pronunciar: “Señor, ayúdame”.
La iglesia está llamada a ser una comunidad donde aprendemos a escuchar la Palabra, acompañarnos y sostenernos en amor. Congregarte te da la oportunidad de recibir ayuda y también de convertirte en apoyo para alguien más. Puede que la persona sentada a tu lado esté librando una batalla tan silenciosa como la tuya.
La transformación requiere perseverancia, pero comienza con la gracia de Dios. No tienes que ganarte su amor llegando con una vida resuelta. Acércate con sinceridad y permite que Él trabaje en tu corazón.
Para reflexionar
¿He estado posponiendo mi encuentro con Dios porque siento que primero debo arreglar mi vida? ¿Voy a la iglesia dispuesto a escuchar y dejarme transformar? ¿Estoy atento al dolor de quienes comparten conmigo la fe?
La tarea de hoy
Haz espacio para congregarte esta semana. Antes de asistir, ora: “Señor, abre mi corazón a tu Palabra”. Si necesitas apoyo, busca a una persona de confianza en tu comunidad y pídele que ore contigo. Y al llegar, presta atención: tal vez alguien también necesite tu abrazo.
Oremos juntos:
Padre amado, tú conoces lo que llevo por dentro. Ayúdame a acercarme a ti con sinceridad y a recibir el cuidado que necesito. Renueva mi deseo de congregarme, enséñame a escuchar tu Palabra y dame un corazón sensible para acompañar a otros. Que en nuestra iglesia haya amor para el que llega cansado, consuelo para el que llora y espacio para el que busca volver. En el nombre de Jesús, amén.
Si hoy te faltan fuerzas, deja que alguien camine contigo. También así Dios cuida de sus hijos.
Video relacionado:
Generación 12 + Maverick City Musica (Ft. Johan Manjarres) – Vuelvo A Casa VIDEO OFICIAL

