Escucha o descarga el devocional y comparte!
Cita bíblica:
«Nadie que mira hacia atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.» – Lucas 9:62
Reflexión:
La valentía no es la ausencia de miedo, sino la decisión firme de no retroceder a pesar de sentirlo. En nuestro caminar cristiano, constantemente enfrentamos situaciones que ponen a prueba nuestra determinación. Sin embargo, el verdadero valor se manifiesta cuando, a pesar de las dificultades, decidimos seguir adelante sin volver a nuestros antiguos caminos. Como creyentes, estamos llamados a una vida de avance constante, no de retroceso. Aunque el pasado intente atraernos con sus falsas seguridades, la valentía cristiana nos impulsa a mantener la mirada fija en Cristo y en la meta celestial que nos espera.
La Biblia nos presenta numerosos ejemplos de esta valentía inquebrantable. Pensemos en Nehemías, quien enfrentó oposición constante mientras reconstruía los muros de Jerusalén. Sus enemigos utilizaron intimidación, burlas e incluso complots de asesinato para detenerlo. No obstante, su respuesta fue contundente: «¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? ¡No entraré!» (Nehemías 6:11). Nehemías entendió que retroceder significaba abandonar el propósito divino. A pesar de las amenazas y del miedo que seguramente sentía, permaneció firme y completó la obra que Dios le había encomendado, demostrando que la verdadera valentía consiste en perseverar sin mirar atrás.
¿Cuántas veces hemos empezado algo inspirados por Dios pero abandonamos el camino cuando surgieron obstáculos? La verdadera valentía surge cuando decidimos no volver a nuestros viejos hábitos, adicciones o patrones de pensamiento destructivos. Arrepentirse significa literalmente «dar media vuelta», cambiar de dirección; por tanto, quien genuinamente se arrepiente demuestra valentía al negarse a volver al camino equivocado.
La valentía de no mirar atrás transforma nuestra vida espiritual. Cuando imitamos a Pablo, quien dijo: «olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante» (Filipenses 3:13), experimentamos un nuevo nivel de libertad y propósito. Recordemos que Jesús comparó a sus seguidores con agricultores que aran la tierra; si constantemente miran hacia atrás, los surcos quedarán torcidos e inútiles. Nuestra efectividad como cristianos depende de nuestra disposición a avanzar constantemente, dejando atrás lo viejo para abrazar lo nuevo que Dios tiene preparado. La valentía que rehúsa retroceder nos mantiene en el camino de transformación y crecimiento espiritual.
Desafío del Día:
Actividad práctica: Hoy, identifica un área donde has sentido la tentación de retroceder. Quizás sea un compromiso espiritual, una relación restaurada o un paso de fe. Decide conscientemente permanecer firme y dar un pequeño paso adelante, sin importar cuán insignificante parezca.
Oremos juntos:
Padre celestial, gracias por llamarnos a una vida de valentía. Reconozco que muchas veces el miedo me ha tentado a retroceder. Hoy te pido fortaleza para mantener la mirada fija en ti y no en mi pasado. Dame la determinación de Nehemías para continuar tu obra a pesar de la oposición. Ayúdame a recordar que tu gracia es suficiente para mantenerme firme. En los momentos de debilidad, recuérdame que el verdadero valor significa seguir avanzando, confiando en tus promesas. En el nombre de Jesús, quien nunca retrocedió en su camino a la cruz por amor a mí, amén.

