Ahora puedes escuchar y compartir el devocional a través de YouTube!
Cita bíblica:
«Pero el que persevere hasta el fin, éste será salvo.» – Mateo 24:13
Reflexión:
En la vida cristiana, no es tanto cómo comenzamos sino cómo terminamos lo que realmente importa. Muchos inician con entusiasmo su caminar con Dios, pero con el tiempo, ese fervor inicial puede desvanecerse ante las pruebas. Sin embargo, la Palabra nos enseña que la perseverancia es la marca del verdadero discípulo. A pesar de los tropiezos, caídas o momentos de debilidad, Dios valora profundamente nuestra determinación para levantarnos y continuar. De hecho, la corona de la vida está reservada para aquellos que, a pesar de todo, permanecen fieles hasta el final.
La Biblia está llena de ejemplos inspiradores de personas que, aunque comenzaron con dificultades, terminaron gloriosamente. Piensa en José, vendido por sus hermanos, falsamente acusado y encarcelado injustamente. ¡Cuántas razones tenía para rendirse! Sin embargo, mantuvo su integridad y fe, llegando a ser gobernador de Egipto y salvador de su familia. O recuerda a David, un simple pastor perseguido por Saúl, viviendo en cuevas, pero que terminó como el rey más grande de Israel. Y no olvidemos a Pedro, quien negó a Jesús tres veces, pero después de su restauración, predicó con valentía en Pentecostés y miles se convirtieron. Estos hombres no dejaron que sus errores o circunstancias definieran su destino.
Quizás hoy te encuentras en un lugar de desesperanza, pensando que tus errores son demasiado grandes o que has empezado mal tu camino con Cristo. Pero déjame decirte: tu historia no está definida por cómo empezaste, sino por cómo permites que Dios la termine. Él es experto en transformar finales, en tomar vidas rotas y restaurarlas para Su gloria. No importa cuán oscuro parezca tu presente, Dios ya ha visualizado tu victoria.
Debemos recordar que nuestro Dios es un Dios de segundas oportunidades y nuevos comienzos. El camino cristiano no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Lo que realmente cuenta es cruzar la línea de meta con fe intacta. Cuando miramos atrás, veremos que los momentos más difíciles fueron precisamente aquellos en los que Dios forjó nuestro carácter y nos preparó para un propósito mayor. Como Pablo, podemos decir: «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (2 Timoteo 4:7). Así que no te desanimes por tus caídas; levántate, sacúdete el polvo y sigue adelante, porque tu final será mejor que tu comienzo.
Tarea del día: Escribe en un papel las áreas donde sientes que has fallado y luego, con fe, escribe al lado cómo crees que Dios puede transformarlas en victoria.
Oremos juntos:
Padre Celestial, gracias porque Tú no me juzgas por mis caídas sino por mi disposición para levantarme y seguir. Reconozco que a veces me enfoco demasiado en mis fracasos y olvido que Tú ya has preparado mi victoria. Ayúdame a perseverar en los momentos difíciles, sabiendo que estás trabajando en mi destino, no solo en mi presente. Dame la fortaleza para terminar bien mi carrera y mantener mi fe intacta hasta el final. En el poderoso nombre de Jesús, amén.
Video relacionado:
Evan Craft – Dios De Oportunidades (Video Oficial)

