Devocional 24 de julio de 2026: «Dios Puede Cambiar a Tu Ser Querido.»

Escucha o descarga el devocional y comparte!

whatsapp_channel

Cita bíblica:

«Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.» — Ezequiel 36:26

Reflexión:

Hay momentos en la vida donde el corazón humano parece tan endurecido que resulta imposible imaginar un cambio. Sin embargo, es precisamente en esos momentos donde Dios demuestra que Su poder no tiene límites. Aunque veas a ese ser querido alejado, perdido o endurecido, recuerda que el mismo Dios que prometió dar un corazón nuevo en Ezequiel 36:26 sigue siendo fiel hoy. Por lo tanto, no bases tu esperanza en lo que ves, sino en lo que Dios puede hacer. Él es especialista en transformar lo imposible en testimonio.

Cierra los ojos por un momento e imagínate esto… Era un día común en el camino a Damasco. El polvo se levantaba bajo los pies de un hombre que marchaba con determinación y furia en el pecho. Su nombre era Saulo. No era un hombre cualquiera; era un perseguidor despiadado de los seguidores de Jesús. Con cada paso que daba, su corazón ardía de odio hacia aquellos que predicaban el nombre de Cristo. Había estado presente cuando apedrearon a Esteban, un joven lleno del Espíritu Santo que murió perdonando a sus asesinos. Saulo no solo lo permitió; lo aprobó con una sonrisa fría mientras sostenía los mantos de quienes lanzaban las piedras.

Ese mismo Saulo iba camino a Damasco con cartas en mano para arrestar a más cristianos, cuando de repente… una luz resplandeciente del cielo lo rodeó. No fue suave. No fue gentil en apariencia. Fue tan poderosa, tan gloriosa, tan sobrenatural, que aquel hombre temible, lleno de orgullo y rencor, cayó al suelo. Y desde esa luz, una voz dijo: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»

Aquel guerrero del odio quedó ciego, temblando en el polvo del camino. Y en ese instante, todo cambió. El que perseguía a la Iglesia se convirtió en su más grande defensor. El que aprobó la muerte de Esteban, luego estaría dispuesto a morir por el mismo Jesús. Saulo se convirtió en Pablo, uno de los apóstoles más poderosos de la historia, autor de gran parte del Nuevo Testamento y portador del Evangelio a los confines de la tierra.

Si Jesús pudo tirar del caballo a Saulo, también puede hacerlo con tu ser querido.

Pienso en ti ahora mismo. Quizás hay un hijo que se fue por el camino equivocado y ya no reconoces en él al niño que criaste. Tal vez es tu esposo, que endurece el corazón cada vez que hablas de Dios. Quizás es tu padre, tu madre, un hermano. Y has orado tanto que ya no sabes si tienes fuerzas para seguir creyendo. Escúchame bien: no te canses, porque el que se cansa pierde. No puedes cambiar ese corazón con tus fuerzas; solo Dios puede hacerlo. Clama a Él hoy. Dile: «Señor, tíralo del caballo como lo hiciste con Saulo.» No bajes los brazos. La victoria está más cerca de lo que crees.

🗓️ Tarea del día: Toma una hoja de papel, escribe el nombre de ese ser querido por quien estás creyendo, y al lado escribe: «Dios puede hacerlo.» Colócala en un lugar visible, y cada vez que la veas, eleva una oración intercesora por esa persona. No ores con duda; ora con fe declarando que Dios es capaz.

La historia de Saulo nos enseña una verdad poderosa: ningún corazón está demasiado endurecido para Dios. Lo que parece imposible para los ojos humanos es el escenario perfecto para que Dios muestre Su gloria. Ezequiel 36:26 no es solo una promesa antigua; es una promesa vigente para hoy, para tu familia, para tu hogar. Aprende a soltar el control y depositarlo en las manos del Padre. Tu tarea es interceder con fe; la obra de transformación le pertenece a Él. No te rindas; el milagro está en camino.

Oremos juntos:

Padre celestial, hoy vengo delante de Ti con el nombre de ese ser querido en mi corazón. Señor, Tú que transformaste el corazón de Saulo en el camino a Damasco, que quitaste su corazón de piedra y lo llenaste de Tu amor y Tu gracia, te pido que hagas lo mismo. Tíralo del caballo si es necesario, Dios mío. Intercepta su camino. Revélate a él/ella de una manera poderosa e inconfundible. Dales un corazón nuevo como prometiste en Tu Palabra. Fortalece mi fe para no desfallecer en la oración. En el nombre de Jesús, creo y declaro que el milagro viene. Amén.

Video relacionado:

Cámbialo Señor (feat. Ileia Sharaé) | Church of the City

Deja un comentario

Este sitio usa cookies para una mejor experiencia del usuario.    Más información
Privacidad
Secured By miniOrange