Devocional 21 de diciembre de 2025: «Sanando el Corazón: Cerrando Ciclos para Renacer.»

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Cita bíblica:

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. (2 Crónicas 7:14)

Reflexión:

Al finalizar un año, tenemos la oportunidad perfecta para reflexionar sobre aquello que debemos dejar atrás. Así como una casa necesita limpieza periódica, nuestro corazón requiere liberarse de cargas innecesarias. En 2 Crónicas 7:14, Dios nos dice: «Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.» Este pasaje nos invita a un proceso de humildad, oración, búsqueda y conversión. En otras palabras, nos llama a cerrar ciclos dañinos para experimentar verdadera sanidad.

La Biblia está llena de ejemplos de personas que tuvieron que cerrar capítulos dolorosos para avanzar. Piensa en José, quien tuvo que perdonar a sus hermanos que lo vendieron como esclavo, cerrando así un ciclo de amargura para convertirse en instrumento de salvación. O David, quien después de su terrible pecado con Betsabé, cerró ese oscuro capítulo mediante un arrepentimiento genuino en el Salmo 51. Recuerda a Elías, quien venció su depresión y temor bajo el enebro cuando Dios le mostró que debía cerrar ese ciclo de autocompasión. Incluso Sansón, en sus últimos momentos, cerró el ciclo de desobediencia y se reconcilió con su propósito divino. Estos hombres de fe nos muestran que cerrar ciclos no es señal de debilidad, sino de profunda sabiduría espiritual.

A pocos días de concluir este año, pregúntate: ¿Qué necesitas dejar atrás? Quizás sean relaciones tóxicas, hábitos destructivos, pensamientos negativos recurrentes o heridas del pasado que siguen sangrando. El cerrar ciclos no significa negar lo vivido, sino procesarlo adecuadamente para que deje de controlarte. El Espíritu Santo está listo para guiarte en este proceso. 

Cuando cerramos ciclos siguiendo el patrón de 2 Crónicas 7:14 (humildad, oración, búsqueda y conversión), experimentamos libertad y renovación. No es casualidad que Dios prometa «sanar nuestra tierra» cuando lo hacemos. Esta tierra representa nuestras vidas, nuestras circunstancias y nuestros corazones. Un ciclo cerrado correctamente se convierte en aprendizaje, no en arrepentimiento. Como el pueblo de Israel que necesitaba constantemente cerrar ciclos de idolatría para experimentar restauración, nosotros también debemos practicar este arte espiritual regularmente, no solo al final del año, sino como una disciplina constante que mantiene saludable nuestro corazón.

Tarea de hoy:
Toma papel y lápiz, escribe tres ciclos específicos que necesitas cerrar antes del nuevo año y ora específicamente por cada uno, entregándolos a Dios.

Oremos juntos:

Padre Celestial, humildemente vengo ante ti reconociendo los ciclos que necesito cerrar. Dame valentía para enfrentar aquello que he estado posponiendo y sabiduría para distinguir lo que debo dejar atrás. Perdona mis caminos errados y sana mi tierra interior. Gracias porque tu promesa de restauración está disponible cuando me humillo y busco tu rostro. Ayúdame a entrar al nuevo año con libertad y un corazón renovado. En el nombre de Jesús, amén.

Video relacionado:

– Una hermosa reflexión sobre cómo Dios usa nuestras heridas pasadas para nuestra sanidad.

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